

Es el único lugar del mundo donde se juntan las aguas de los Océanos Pacífico y Atlántico y su historia evoca la leyenda de cientos de navegantes que desafiaron sus aguas en busca del confín más austral del planeta. El parque sorprende por la gran diversidad de aves marinas, entre ellos el Petrel gigante, y por su valioso bosque Subantártico, que crece achaparrado para adaptarse a los huracanados vientos. Se ubica en el Archipiélago de Wolaston, en el conjunto de islas Hermite, es parte de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos declarada por la Unesco. resguarda además 2.967.036 hectáreas de mar, siendo la primera área silvestre protegida de Chile que incluye ecosistemas terrenos y marinos en conjunto.
Sugerencias para optimizar su visita:
- Avistar la inmensidad del mar de Drake, el que conduce a la Antártica en dos días de navegación desde el parque.
- Visitar la escultura del Albatros Errante, construida en 1992, en memoria de los hombres que perdieron la vida intentando llegar a Cabo de Hornos. Desde los inicios de la historia de la navegación, se cuentan más de 700 naufragios.
- Visitar el Faro de Hornos, la Alcaldía y su pequeña capilla.
- El Cerro Pirámide es el punto más alto del parque con 406 msnm.
Flora
El parque alberga el ecosistema boscoso más austral del planeta, que posee bosques Subantárticos únicos en su género, con especie de Canelos, Coigües, Ñirres, que crecen acahaparrados para adaptarse a vientos de hasta 150 km/h. Las turberas cubren gran parte de la superficie de la isla y hay 400 especies de Musgos y más de 300 de hepáticas, conformando bosques en miniatura y convirtiendo a este parque en un ícono de la biodiversidad mundial.
Fauna
Uno de los habitantes más emblemáticos del parque es el Albatros, la especie voladora más grande que puede alcanzar hasta los 3,5 metros de anchocon las alas extendidas. También este ecosistema alberga al Petrel Gigante, Pingüino de Magallanes y una gran diversidad de fauna marina como Foca Elefante, Ballena Franco Austral, Delfín austral y chileno, Chungungos, además de otras especies de ave como el Fío Fío.
Cultura
Los Yaganes fueron los habitantes más australes del mundo, pescadores y recolectores que navegaron el canal Beagle por el norte, la península de Brecknock al oeste y el Cabo de Hornos al sur en canoas de 5 metros de largo hechas de la corteza de Coigüe dentro de la cual siempre mantenían encendido el fuego y que podía incluso contar con una vela de piel de lobo marino. Las mujeres se zambullían en las frías aguas para mariscar erizos y centollas. Su lengua era de una riqueza insospechada: en 1933 el misionario Thomas Bridges publicó un diccionario Yagan- Inglés, el que contenía más de 30 mil palabras. Jemmy Button fue quizás su más conocido exponente, quien navegó junto a Fitz Roy y Charles Darwin.
Accesos al Parque Nacional Cabo de Hornos
El parque no tiene acceso terrestre.
El parque no tiene acceso terrestre.
El parque Nacional Cabo de Hornos se encuentra a 12 horas de Navegación desde Puerto Williams. El archipiélago cuenta con sólo dos puertos autorizados (Puerto Maxwel en las islas Hermite y Caleta Martial en la isla Herschel) y sólo se puede desembarcar en lanchas o zodiacs.
Desde Punta Arenas zarpan también cruceros que llegan a Cabo de Hornos después de 7 días de navegación (ida/vuelta), donde se visita además parte del Parque Nacional Alberto de Agostini.
Las aerolínas tienen salidas diarias a Punta Arenas. Desde allí se debe tomar un ferry o un vuelo para llegar a Puerto Williams, la ciudad más cercana al parque. Desde Puerto Williams a Cabo de Hornos se puede acceder vía vuelo privado o a través de una navegación de unas 12 horas.
Video Cabo de Hornos - Cultura

Fundado en el año 2000 y administrado por el IEB, la Fundación Omora y la Universidad de Magallanes. El Parque Etnobotánico Omora es un área protegida privada de 1.000 hectáreas, cuyo nombre, Omora, en lengua yagán significa picaflor, ave considerada un héroe por este pueblo canoero del extremo sur de Chile. El ecosistema principal del Parque es el bosque templado Subantártico, que constituye el bosque más austral del planeta. El Parque también alberga bosques caducifolios de ñirre y lenga, bosques siempre verdes de coigüe de Magallanes, canelo y notro, zonas altoandinas, turberas, ex-castoreras y la cuenca del río Róbalo, fuente de agua potable fundamental para la ciudad de Puerto Williams, ubicada a unos 3 km del Parque. Estos ambientes representan la diversa gama de ecosistemas continentales de la isla Navarino. Aquí es posible observar especies características como el carpintero gigante (Campephilus magellanicus), el rayadito (Aphrastura spinicauda), el fío fío (Elaenia albiceps), la lenga (Nothofagus pumilio), el ñirre (Nothofagus antarctica) y una gran variedad de briofitas y líquenes como el musgo Lepyrodon lagurus muy común sobre los troncos del parque y los líquenes barba de viejo (Usnea sp.) y Cladonia sp.
Parque Omora

Camping Centro Las Lengas
Si eres amante de la naturaleza y los deportes al aire libre, Camping Centro Las Lengas es el lugar perfecto para ti. Ubicado en un entorno privilegiado a orillas de la Laguna Bertrand, extensión del impresionante Lago General Carrera, y del majestuoso Río Baker, el más caudaloso de Chile, este lugar es simplemente espectacular.
Aquí encontrarás los mejores sitios de camping individuales, cada uno de ellos con un generoso espacio de 200 m2 para que puedas disfrutar de toda la privacidad que necesitas. Además, nuestras instalaciones son de primer nivel, con baños para mujeres, hombres y personas con movilidad reducida, agua y luz, agua caliente, lavaderos, quincho con mesón, parrilla, servicio de lavandería y refrigerador común.
Pero eso no es todo, en Camping Las Lengas también podrás disfrutar de actividades al aire libre como el arriendo de bicicletas para recorrer los alrededores, el arriendo de kayak para navegar por la hermosa Laguna Bertrand y, si eres un aventurero extremo, ¡atrévete a hacer rafting en el Río Baker!
Y para que tu experiencia sea aún más completa, tenemos un food truck donde podrás degustar deliciosos platos típicos de la zona. No te pierdas la oportunidad de pasar unas vacaciones inolvidables en Camping Las Lengas, donde la belleza natural y la comodidad se fusionan para brindarte una experiencia única. ¡Ven y sorpréndete!

Descubre la sorprendente y mágica cascada Mili Mili en Coñaripe, rodeada de una exuberante vegetación nativa. Esta impresionante cascada tiene 44 metros de altura, que corresponden al curso del agua del estero Comonahue. ¡No puedes perdértela!
Para llegar, tienes dos opciones. La primera es entrar por el primer portón donde se señaliza el salto Mili Mili y hacer un trekking de 8 km de dificultad media. Durante el recorrido, podrás disfrutar de un paisaje precioso que te dejará sin aliento. La segunda alternativa es seguir por el camino principal desde la primera indicación por 1,5 km. Verás otra señalización que dice “cascada Mili Mili”. Allí tendrás que hacer un trekking de 500 metros para llegar.
Una vez que llegues, sentirás la fuerza de la cascada y la energía revitalizante del entorno. ¡Es una experiencia única e inolvidable! Asegúrate de incluir la cascada Mili Mili en tu itinerario y descubre por qué es una de las atracciones más populares de Coñaripe. No dejes pasar la oportunidad de sumergirte en la belleza de la naturaleza y recargar tus energías. ¡Te encantará!

La Feria Artesanal Coyhaique en plena Plaza de Armas. Este reducto de maravillas artesanales nos invita a sumergirnos en un universo hecho a mano, donde cada pieza es un testimonio del ingenio y la destreza de los artistas locales.
El paseo por los puestos es más que un simple recorrido, ¡es un festival para los sentidos! Deteniéndote una y otra vez, te encontrarás admirando cómo la lana, la madera, el cuero, las piedras y la cerámica se transformaban en piezas únicas, cada una con su historia y su encanto especial.
Las tejedoras, verdaderas hechiceras de la lana, revelan sus secretos al convertir estos hilos en obras de arte en forma de chales, bufandas y mantas, ¡cada puntada una muestra de paciencia y habilidad! Las piedras, cual lienzo texturado, son esculpidas con precisión, revelando dibujos que narran historias de la región y de otras fantasías. Miniaturas de gauchos en sus caballos, escenas locales que parecen cobrar vida. Todos juntos son un paseo obligado en Coyhaique.
Las maderas talladas con maestría, sorprende con sus detalles finos y delicados, mostrándonos desde figuras simbólicas hasta utensilios cotidianos, cada uno contando su propia historia en los surcos de su textura.
Los cestos, auténticas obras de arte utilitario, eran tejidos con fibras vegetales, mostrando una armonía entre lo funcional y lo estético que sólo puede lograrse con dedicación y conocimiento intergeneracional.
En esta feria, el tiempo parece detenerse. Cada pieza expuesta es un testimonio del amor y el cuidado con que fueron creadas, llevando consigo una porción del alma de la región y de quienes la habitan. ¡Qué privilegio poder observar estos procesos de transformación y creatividad en cada rincón de esta feria!
La Feria de Artesanos de Coyhaique es la muestra consensual del respeto que tiene la comunidad de Coyhaique con sus orígenes y sus artistas.

¿Estás planeando una visita a Coñaripe? ¡No te pierdas el Mirador Rukaklen! Este hermoso mirador se encuentra muy cerca de la famosa Cascada Mili Mili y es el lugar perfecto para admirar las impresionantes vistas de las playas cercanas.
Para llegar al mirador, simplemente sigue el camino de ripio que se desvía a la derecha antes de la cascada. Una vez allí, podrás disfrutar de las instalaciones del mirador, incluyendo sus románticas terrazas que te permitirán contemplar las vistas lacustres más impresionantes.
Si eres un amante de la fotografía, no olvides traer tu cámara, ¡ya que este lugar es una verdadera joya para los fotógrafos! Rukaklen es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de la belleza natural de la zona.

¡Ahí va una aventura en medio de la majestuosidad del Cerro Castillo! A 2.318 metros sobre las comunas de Coyhaique y Río Ibañez se alza este coloso, como el rey de la zona. Y claro, con semejante escenario, no es sorpresa que esté rodeado de circuitos de trekking tan alucinantes que hasta los pájaros hacen fila para admirarlo.
Imagina esto: bosques de Lenga y Ñirre, como los guardaespaldas perfectos para los evasivos Huemules. ¿Dónde más podrías ver estos majestuosos animales sino en un lugar así? Y ojo avizor, porque cerca del Portezuelo Ibáñez, al lado de la Carretera Austral, podrías topar con alguno de ellos, ¡sí, así de cerca! Pon mucho cuidado al conducir. ¡Por favor!
Pero aquí no acaba la historia. Los ventisqueros colgantes, esos que parecen sacados de un sueño, se transforman en lagunas turquesa que dejan maravillado a cualquiera. Paisajes que ni en las mejores postales encontrarás. Y lo mejor, ¡asombran a gente de todos los rincones del mundo!
Ahora, ¿qué no puedes perderte si pones un pie por aquí? Oh, amigo, anótalo bien: fotografiar el majestuoso Cerro Castillo desde miradores a un lado de la Carretera Austral, hacer el circuito de trekking que empieza en las Horquetas y te lleva a rodear todo el macizo hasta alcanzar la Laguna Cerro Castillo. Y no te quedes ahí, ve al campamento Neozelandés, ¡una experiencia que no olvidarás! En serio.
Pero espera, aún hay más. Conoce la Laguna Cerro Castillo, ¡esos tonos turquesa te dejarán deslumbrado! Busca a los escurridizos Huemules, esos que parecen jugar al escondite, pero si tienes suerte, podrás verlos incñuso desde la misma Carretera Austral. Y no te olvides de capturar la Laguna Chiguay en otoño, cuando el bosque de Lengas se viste de rojo. ¡Imágenes que valen más que mil palabras!
Ahora, ¿estás listo para adentrarte en esta maravilla de la naturaleza? ¡Carga la batería de tu cámara y también tu espíritu aventurero! Vamos

En lo más profundo y salvaje de la Patagonia, donde la naturaleza despliega su esplendor en formas majestuosas, se encuentra el Parque Nacional Corcovado, coronado por el magnífico Volcán del mismo nombre. Este coloso da la bienvenida a los aventureros intrépidos que se aventuran en un ecosistema prístino, un remanso de dificilísimo acceso compuesto por bosques siempre-verdes, fiordos serpenteantes, bahías acogedoras, ríos que fluyen con energía desbordante, valles profundos que resguardan secretos ancestrales y lagos escondidos que al verlos se sumergen aún más.
Imagínate explorar vastas extensiones de tierra aún intactas, donde la huella del hombre es mínima y la naturaleza se presenta en todo su esplendor, desafiando a aquellos que se aventuran a descubrir sus maravillas. Este rincón del mundo, resguardado por el golfo de Corcovado y la enigmática bahía Tic Toc, ubicado en la comuna de Chaitén, te invita a sumergirte en un paraíso terrenal lleno de misterio y asombro.
Dentro de los muchos tesoros que guarda este santuario natural, las vistas del imponente Volcán Corcovado serán tu primer regalo. Su perfil majestuoso se alza en el horizonte, recordándote la fuerza indomable de la madre naturaleza. Navegar por la bahía Tic Toc es como adentrarse en un lienzo vivo, donde la calma de las aguas contrasta con la magnificencia de los paisajes circundantes.
Para los amantes de la pesca, el río Corcovado se presenta como un desafío irresistible. Sus aguas albergan historias de capturas épicas y momentos de pura conexión con la naturaleza. Cada lance de la caña es una oportunidad de sumergirse en la tranquilidad del entorno y experimentar la emoción de la captura perfecta. Y, por supuesto, no puedes perder la oportunidad de visitar el ventisquero Yelcho, una maravilla de hielo y nieve que te transportará a un mundo de belleza glacial. La majestuosidad de sus formas y la sensación de estar frente a una fuerza milenaria te harán sentir pequeño en comparación con la grandeza de la naturaleza.
Así que, si estás buscando una aventura que despierte tus sentidos y te lleve a lugares donde la civilización aún no ha dejado su huella, el Parque Nacional Corcovado de la Patagonia Chilena es tu mejor opción.

En el corazón de esos valles inmensos, donde el río Chacabuco teje su historia entre montañas y pastizales, hay un mundo que aguarda exploración. Imagina caminar por senderos que parecen bordados por la naturaleza misma, cada uno llevándote a una experiencia única, como si el paisaje quisiera contarte sus secretos de forma gradual.
¿Qué tal iniciar con una inmersión en la cultura del Valle de Chacabuco? El nuevo Museo y Centro de Visitantes del Parque Patagonia es una puerta a ese universo ancestral. Te sumerges en historias talladas por etnias nómadas y te preparas para el viaje hacia los tesoros naturales que aguardan.
La ruta escénica X-83 hacia el Paso Roballos es como una pintura en movimiento. Manejar por aquí te regala vistas que desafían la lógica de lo hermoso. Cordones montañosos se alzan en el horizonte mientras los bosques de lengas y ñirres, que en otoño se pintan de un rojo apasionado, te invitan a sumergirte en su encanto.
¡Ah, los lagos! El Cochrane y Jeinimeni son como espejos gigantes que reflejan la majestuosidad de la naturaleza. Desde el Mirador Douglas Tompkins o los senderos de Tamango, la vista es un regalo que la tierra ofrece a quien se aventura a mirar.
¿Y qué me dices de la confluencia del Río Baker con el río Chacabuco? Es como un encuentro mágico entre gigantes acuáticos, un espectáculo natural que te deja sin aliento.
No puedes perderte la experiencia de cruzar las pasarelas sobre el río Chacabuco y el Valle Avilés, sentir la emoción al avistar aves en las lagunas escondidas y caminar entre los bosques de Lenga en su momento más espectacular: el otoño.
Los senderos son como hilos que tejen este tapiz de maravillas naturales. El Sendero Piedra Clavada te lleva a una formación rocosa imponente, mientras que el Valle Lunar en Jeinimeni parece un paisaje salido de un sueño.
Y esos circuitos, como piezas de un rompecabezas que te guían a través de este paraíso: el Circuito Jeinimeni – Avilés y el Circuito Tamango – Valle Chacabuco son como capítulos de una historia que se despliega ante tus ojos a cada paso.
Con senderos que llevan nombres como Laguna Esmeralda, Cañadón Chacabuco, Los Carpinteros o Los Coigües, ¿cómo resistirse a la tentación de explorar cada rincón?
Así que, ¿te animas a dejar tus huellas en estos caminos que la naturaleza ha trazado con tanto esmero? Prepárate para descubrir un universo de belleza, vida silvestre activa y la historia viva de un proyecto que ha transformado la tierra en un tesoro natural incomparable. ¡La aventura aguarda!
Rutas próximas al Parque Nacional Patagonia
Ruta Chile Chico – Puerto Bertrand
Ruta Puerto Bertrand – Cochrane
El secreto a voces de la Carretera Austral te espera: El Ventisquero Colgante.
Este espectacular glaciar milenario suspendido entre majestuosas montañas.
Coronando el parque nacional Queulat, enclavado en un rincón aislado y poco transitado, es un paraíso natural virgen y prácticamente intacto. Sus paisajes son un festín para los sentidos, con fiordos serpenteantes, ríos caudalosos y glaciares majestuosos, todo rodeado por el llamado Bosque Valdiviano, un bosque eternamente verde donde los hongos, helechos y musgos prosperan en la humedad y oscuridad característica.
El Parque Nacional Queulat es el hogar de una variada flora que se encuentra exclusivamente en esta región del planeta. Su selva de árboles longevos y majestuosos, se alzan como guardianes de este paraíso natural. Aquí, cada rincón es una oportunidad para conectarte con la naturaleza en su estado más puro.
Pero uno de los puntos culminantes y menos conocidos del parque es el Ventisquero Colgante. Este glaciar, que se aferra a la vida entre dos montañas cubiertas de vegetación, cuelga a unos 200 metros sobre un arroyo alimentado por el deshielo. Desde el corazón del glaciar, varias cascadas vierten sus aguas y hielo hacia el fondo del arroyo, creando un espectáculo de proporciones épicas.
Para llegar al mirador del Ventisquero Colgante, deberás pasar por la barrera del parque y pagar la entrada. Luego, seguirás un camino de tierra hasta llegar a un pequeño estacionamiento. Desde aquí, se abren varios senderos que te llevarán a explorar los alrededores.
Uno de los senderos te guiará a la Laguna de los Témpanos, desde donde podrás contemplar el Ventisquero desde abajo. El otro sendero te llevará al mirador, situado justo frente al glaciar. La subida puede ser desafiante debido al calor, la densa vegetación y la humedad, pero la recompensa será inolvidable.
Una vez en el mirador, podrás experimentar la magia del Ventisquero Colgante en su máxima expresión. Con paciencia, podrás ser testigo de impresionantes desprendimientos de hielo que retumban en el silencio de la naturaleza.
Este es un espectáculo hipnotizante y emocionante que podrás disfrutar en total soledad. Así que, si buscas una aventura en medio de la naturaleza más asombrosa y poco explorada, el Ventisquero Colgante en el Parque Nacional Queulat es tu destino perfecto en la Carretera Austral chilena. ¡Ven y déjate maravillar por la majestuosidad de la Patagonia!









